Todo es blanco pero no es el cielo. Yo llevo barba larga, y camisa blanca, pero no soy Dios. Siento la decepción, pero aquí lo que presento no va a ser eso. Aquí me presento yo: soy uno de los 30 locos: bajito, pelo corto, barba larga, mirada triste y sonrisa flaca. Lo de la barba ya se lo había dicho, pero lo digo dos veces porque es que yo me repito mucho. Hoy es sábado o domingo, no lo se, aunque si hoy es domingo ayer fue sábado, tengan eso por seguro.
Ya me he presentado y ya me conocen, soy fácil de calar.
Aún quedan 29 locos por presentar, pero yo soy el más importante, así que con ello bastará.
Los otros son todos un poco raritos, uno tiene la manía de saltar 17 veces a la pata coja cada vez que alguien tose. Imagínense los ataques de tos que me dan a mi, sobretodo en estos días de noviembre, y cuantos más, mejor. No es que sea yo cruel ni nada de eso, pero si lo viesen, entenderían porque toso.
Luego está ese otro que es un poco feo, y siempre hace un sonido raro que me recuerda a los gatos bufados.
También os hablo del hombre alto y calvo, a pesar de mi resignación hacia él, debido a que siempre me gana al ajedrez.
La mujer chiquitita de la nariz respingona es muy buena amiga mia, y la más cuerda de aquí (exceptuando sus ataques paranoicos en los que grita que se va a acabar el mundo para todos). Pero yo esos momentos se los perdono.
Y en fin, como soy nuevo, aún no conozco a los otros.
Es un sitio agradable este, si algún día quieren un hogar y no lo encuentran, háganse un poco el loco, que por aquí los acogen en seguida.
Un saludo,
buenas noches, y buena suerte.